Los proxys móviles son IPs de redes celulares reales (3G/4G/LTE/5G) que los operadores asignan a abonados habituales. Las solicitudes pasan por los mismos gateways que el tráfico de usuarios reales, así que los sitios te ven como una persona con smartphone, no como un servidor en un centro de datos.
En este tarif no hay modelo de «paga por cada dirección». Compras volumen de tráfico y decides cómo gastarlo: un pool o cientos de rotaciones con distintos operadores y regiones. El precio depende solo de los gigabytes transferidos. Sin pagar de más por direcciones inactivas.
Por qué las IP móviles son casi imposibles de bloquear
Los operadores usan la tecnología CGNAT: detrás de una IP externa se ocultan miles de abonados reales. Bloquearla significa cortar a clientes reales, por eso las plataformas confían en las IP móviles. De ahí el alto porcentaje de solicitudes exitosas donde los proxys de servidor acaban bloqueados.
Para quién es este tarif
El pago por tráfico encaja con un consumo desigual: es mucho más rentable pagar solo donde realmente usaste los proxys.
Este tarif es ideal si:
- Haces arbitraje de tráfico. Las IP móviles sirven incluso para las fuentes más exigentes y ayudan a gestionar decenas de cuentas, evitar antifraud y escalar campañas sin bloqueos.
- Te dedicas al multiaccounting y SMM. La alta confianza de las direcciones móviles y la rotación regular reducen el riesgo de bloqueos en redes sociales y marketplaces.
- Valoras el anonimato. Una IP móvil real enmascara el tráfico como otro usuario con smartphone y abres sitios con la confianza de no atraer atención extra.
Si los volúmenes son pequeños o irregulares, el pago por tráfico casi siempre es más barato que alquilar direcciones: compras exactamente los gigabytes que necesitas y recargas según creces.